Eran exactamente las 12:04 horas cuando Martine Mertens, que escogió la fórmula de la promesa, tomaba posesión del acta de concejal de manera solemne y asumía las delegaciones de residentes de otras nacionalidades y AMICS que, hasta ese momento, pertenecían a Marisa Cortés. Fue este un acto breve, solemney sencillo con el que se dio inicio a la sesión plenaria ordinaria del mes de noviembre en el ayuntamiento de l’Alfàs del Pi y con el que el plenario recuperaba la totalidad de sus 21 componentes después de la marcha el pasado mes de septiembre de Vicente Soler, hasta entonces edil de urbanimo y medio ambiente y que abandonó sus competencias y su acta de concejal para continuar su carrera en la empresa privada.

Martine Mertens tomó hoy posesión de su cargo

Martine Mertens tomó hoy posesión de su cargo

La entrada de Mertens y los cambios en las áreas de competencias delegadas en varios concejales provocaron, a su vez, que el primer punto del orden del día de este pleno fuera meramente de trámite técnico ya que sirvió para aprobar las reorganización de la representación de la corporación municipal en distintos órganos de representación extra y supramunicipal.

El punto más importante de este pleno ordinario llegó con el debate de la solicitud, presentada por el equipo de gobierno socialista, para la exclusión de l’Alfàs del Pi del área de prestación conjunta de taxi en la Marina Baixa y que, tal y como explicó en su argumentación el portavoz socialista, Toni Such, se creó en el año 2012 y dejaba fuera de la misma a Benidorm, auténtico motor económico de la comarca, motivo por el cual ya en aquel momento, sin que hasta el momento se haya recibido respuesta por su parte, se elevó esa solicitud de exclusión de los taxis alfasinos de esa área conjunta.

La propuesta presentada desde el gobierno se aprobó contando con el apoyo de todos los ediles presentes en el pleno a excepción de los dos votos en contra por parte de los responsables de Canviem entre tots (CET).

Precisamente fueron los representantes de CET los encargados de presentar una moción que pedía el rechazo por parte del pleno del contenido de la ley 27/2013 para la racionalización y sostenibilidad de la administración local y que fue aprobada por los catorce votos favorables que sumaron junto a los doce integrantes del equipo de gobierno frente a las abstenciones de cuatro ediles no adscritos y los representantes de C’s.