Las dos embarcaciones del equipo de guardacostas de la Generalitat, Althaia y Guadalupe primera, que protegen el Parque Natural de Serra Gelada y su entorno litoral, y la Reserva Marina Natural del Cabo de San Antonio en Denia, han sido reconocidas por su trabajo en espacios marinos protegidos con el distintivo denominado Gallardete Azul, otorgado por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor ADEAC.

Un servicio de protección y vigilancia mancomunado entre los Ayuntamientos de l’Alfàs del Pi, Benidorm y Altea, localidad esta última donde tiene su base, y donde se ha celebrado el acto de entrega del distintivo de calidad a las dos embarcaciones, presidido por el conseller de Medio Ambiente Vicente Martínez Mus, y al que ha acudido para hacer la entrega del emblemático galardón, y felicitar a todas las administraciones y personas implicadas Virginia Yuste, vicepresidenta de ADEAC.

En representación de l’Alfàs del Pi ha asistido el concejal de Turismo y Medio Ambiente, Luis Morant, respaldando así la importante labor desempeñada por estas embarcaciones de vigilancia y protección de un patrimonio natural de un valor extraordinario

El equipo de guardacostas de espacios naturales protegidos de la Generalitat ha recibido el Gallardete Azul como distinción y reconocimiento al trabajo de vigilancia y gestión que realizan en los espacios marinos del litoral de la Comunitat Valenciana.

El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, ha presidido la entrega de estos galardones otorgados por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC)-Bandera Azul. Martínez Mus ha destacado que se trata de la primera vez que se distingue a las dos embarcaciones lo que “marca un hito” y demuestra que “la colaboración y el compromiso conjunto hacen posible la protección de los océanos”. A través de este grupo de trabajo especializado se impulsan medidas para conservar los ecosistemas y proteger las especies más representativas de los espacios naturales, al tiempo que regulan las actividades educativas y turísticas para garantizar que no comprometan los valores ambientales. Asimismo, promueve la regeneración del patrimonio natural y cultural cuando es necesario. El conseller ha destacado que estas acciones “permiten un disfrute ordenado de la naturaleza, fomentan un turismo responsable, aseguran la conservación de los entornos protegidos e implican a todos los actores que conviven en ellos”. En este contexto, ha señalado que “la administración trabaja de forma participativa junto con usuarios, propietarios y entidades en la gestión y diseño de estrategias específicas, como demuestra la campaña de sensibilización para reducir la presión sobre la posidonia oceánica”.

Durante 2024, las embarcaciones del cuerpo de vigilancia medioambiental han recorrido más de 37.000 kilómetros de costa, reforzando el seguimiento de áreas vulnerables como las praderas de posidonia. “Esta labor, que convierte a los operadores en agentes activos de conservación, contribuye al compromiso de la Generalitat y las administraciones implicadas con la protección de los 14 espacios marinos de la Red Natura 2000”, ha concluido el conseller.