La Casa de Cultura de l’Alfàs del Pi ha acogido hoy una Jornada de Sensibilización contra la Mutilación Genital Femenina (MGF), organizada por las concejalías de Cooperación y Voluntariado e Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi. La iniciativa se ha dirigido a asociaciones, profesionales y a todas las personas interesadas en profundizar y concienciarse sobre esta grave vulneración de los derechos humanos.

La jornada ha contado con la participación de Sonia Pérez, enfermera del Departamento de Salud Pública de la Marina Baixa, quien ha impartido la ponencia “El protocolo de Mutilación Genital Femenina en la Generalitat Valenciana”, abordando los mecanismos de detección, prevención y actuación desde el ámbito sanitario. Asimismo, Aminata Soucko, representante de la Red Aminata/Farmamundi, ha ofrecido la charla “Del sentimiento a la lucha contra la Mutilación Genital Femenina”, en la que ha compartido una visión personal y social sobre esta práctica, subrayando la importancia del compromiso colectivo para su erradicación.

Desde el Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi se ha impulsado esta jornada con motivo de la conmemoración del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, que se celebra cada 6 de febrero. La concejala de Cooperación y Voluntariado, Isabel Muñoz, ha destacado que “es fundamental informar, sensibilizar y formar a la ciudadanía y a los profesionales para prevenir una práctica que vulnera gravemente los derechos de mujeres y niñas”. Muñoz ha subrayado además que “la lucha contra la mutilación genital femenina requiere del compromiso institucional, pero también de una sociedad informada y activa”.

Durante la jornada se ha puesto de relieve que la mutilación genital femenina constituye una violación de los derechos humanos, con graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales. Se estima que más de 200 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de MGF, una práctica que no aporta ningún beneficio para la salud y que puede provocar dolor crónico, infecciones, complicaciones en el parto, trastornos psicológicos e incluso la muerte.

Aunque la MGF se asocia principalmente a determinados países de África, Oriente Medio y Asia, esta práctica también está presente en Europa como consecuencia de los movimientos migratorios, lo que hace imprescindible reforzar las acciones de sensibilización, prevención y detección temprana a nivel local.