Con dos homenajeados de excepción: la actriz Anna Castillo, y el actor Pepe Viyuela, ha comenzado este sábado el Festival de Cine de l’Alfàs, en el auditorio de la Casa de Cultura, que entre fuertes medidas de seguridad contra el covid-19, mascarilla y distancia física, ha reabierto por primera vez tras la pandemia sus puertas al público, para la puesta en escena de la 32 edición del certamen, en una velada histórica, sin precedentes dada la singularidad del momento que vivimos. Una noche llena de emociones desde el principio, empezando por el propio director del Festival de Cine de l’Alfàs, Luis Larrodera, que ha tomado las riendas de la gala inaugural, conducida con destreza y desparpajo.

Anna Castillo, protagonista de la película El Olivo, interpretación que le valió en su día el Goya a la mejor actriz revelación, acumula un gran palmarés de premios a los que se suma el Faro de Plata, emblema del Festival de Cine de l’Alfàs, que ha recibido de manos de su hermana pequeña Eva. “Además de ser una actriz maravillosa, a parte de ser amable, simpática..es muy buena persona”. La popular intérprete ha respondido, con lagrimas en los ojos, sentirse muy feliz, y agradecida por poder participar, este año en concreto, en el Festival, junto a sus padres y su hermana. Dadas las circunstancias “es valiente” su celebración y poder reivindicar juntos la cultura.

Pepe Viyuela, con una dilatada trayectoria profesional en cine, teatro y televisión ha recibido de su amigo y coetáneo, el también actor Pedro Casablanc, el Faro de Plata, reconociendo que si bien las circunstancias son difíciles ya que se ha quedado en el camino mucha gente “a la que echaremos de menos”, por ese mismo motivo adquiere más valor el Festival. Una gala que ha terminado con la proyección de su última interpretación en la pantalla, Marcelino, el mejor payaso del mundo, un documental dirigido por Germán Roda.

Punto de partida del Festival donde también se ha reconocido la función de las ONG’s Save the Children, Médicos sin Fronteras, Amnistía Internacional, Ayuda en Acción, Estrellas de Colores y Aborigen View, por su labor humanitaria, y a las que el Festival dedica desde hace doce años un ciclo de Cine Solidario, que permite a los amantes del Séptimo Arte disfrutar de las mejores películas de autor, y al mismo tiempo contribuir con estas organizaciones, en reconocimiento al papel que desempeñan, donándoles toda su recaudación. De hecho en estos doce años unos 20.000 espectadores han disfrutado con este ciclo, recaudándose 40.000 euros, donados íntegramente a las ONG’s

El alcalde de l’Alfàs, Vicente Arques, ha agradecido el esfuerzo de todos los que han hecho posible que el Festival salga adelante. En una gala inaugural que marca la pauta a seguir, donde se ha reducido el aforo al 50 %, y una empresa especializada en la aplicación de protocolos y buenas prácticas en la gestión del coronavirus en eventos, ha sido la responsable de establecer las medidas adoptadas, con el fin de garantizar la seguridad de todos los asistentes. Arques ha felicitado a los homenajeados, cuyos nombres quedarán grabados en breve en el Paseo de las Estrellas, de una localidad que presume de salvaguardar la cultura en general y el cine en particular, “ya que el Festival es el elemento de mayor promoción turística que tenemos”.