La Casa de Cultura de l’Alfàs del Pi acogió con gran éxito el espectáculo infantil ‘Martina y el bosque de papel’, una original propuesta escénica de la compañía valenciana L’Horta Teatre que combina creatividad, pedagogía y conciencia medioambiental.

Con entrada gratuita y el respaldo del Institut Valencià de Cultura, la representación reunió a decenas de familias en una experiencia sensorial y participativa, diseñada especialmente para el público infantil. Dirigida y creada por Sergio Martínez y Pau Pons, e interpretada por Pau Blanco y Laura Valero, la obra ofreció un viaje poético a través de los ojos de Martina, una niña de papel que se pierde en un bosque fantástico al seguir a una mariposa.

A lo largo del espectáculo, Martina conoce a entrañables personajes como un elefante temeroso, una jirafa presumida y otros curiosos habitantes del bosque, que le ayudan a regresar a casa mientras descubre la belleza y la fragilidad de la naturaleza. La historia, cargada de emociones y enseñanzas, está construida sobre una escenografía completamente realizada con papel y cartón, elementos cotidianos que estimulan la imaginación de los más pequeños.

Uno de los momentos más destacados de la obra fue la construcción en directo de los escenarios: árboles, casas, animales y paisajes tomaron forma ante los ojos del público, fomentando la participación activa y despertando la creatividad infantil. Esta propuesta visual y lúdica también sirvió como vehículo para transmitir valores esenciales como el respeto al medio ambiente, la empatía hacia todos los seres vivos y la importancia de vivir en armonía con nuestro entorno.

‘Martina y el bosque de papel’ es también un viaje sensorial por las cuatro estaciones del año, con sus colores, sonidos, olores y fenómenos atmosféricos. La lluvia, la nieve o el sol se convirtieron en protagonistas de una atmósfera mágica que envolvió al público y despertó sus sentidos.

Pensado especialmente para niños y niñas de educación infantil y primaria, el espectáculo conquistó también a padres y madres, gracias a su mezcla de teatro, juego, poesía visual y mensaje ecológico.