La restitución del expositor pretende recuperar un espacio específico para la adoración eucarística y responde especialmente al deseo de preparar el templo para la celebración de las 40 Horas al Santísimo Sacramento, una tradición de especial relevancia para la comunidad parroquial. Las 40 Horas tienen lugar los días 7, 8 y 9 de noviembre, en las conocidas fiestas del Jubileo, dentro de las fiestas mayores de l´Alfàs.
La recuperación del expositor adquiere así un significado especial, al permitir disponer nuevamente de un lugar digno y adecuado para la exposición solemne del Santísimo Sacramento durante estas celebraciones.

La Parroquia de San José de l’Alfàs del Pi ha culminado las obras de reforma de su presbiterio, que fueron bendecidas el pasado 27 de septiembre en una celebración presidida por el Ilmo. Sr. D. Miguel Ángel Cerezo Saura, Vicario General y de Evangelización de la Diócesis de Orihuela-Alicante.
El acto contó con la presencia de las autoridades locales, encabezadas por el alcalde de l’Alfàs del Pi, Vicente Arques Cortés, además de miembros de la comunidad parroquial y numerosos fieles.
Las actuaciones realizadas han permitido renovar la configuración del presbiterio y recuperar una mayor amplitud y armonía en uno de los espacios centrales del templo. Entre las intervenciones destaca la eliminación del escalón superior, que visualmente reducía las dimensiones del presbiterio y limitaba su percepción como espacio unitario.

Otra de las actuaciones principales ha sido el traslado de la mesa del altar al centro del presbiterio, favoreciendo su adecuada ubicación dentro del espacio celebrativo y resaltando su importancia como lugar central de la celebración de la Eucaristía.
La reforma se completa con la instalación de un nuevo ambón en mármol rojo Alicante, destinado a la proclamación de la Palabra de Dios.

Uno de los elementos más destacados de la intervención ha sido la recuperación del expositor del Santísimo Sacramento, que había sido suprimido en una reforma realizada con posterioridad al Concilio Vaticano II.
La reforma del presbiterio no se limita a una intervención de carácter arquitectónico o estético, sino que busca favorecer una mejor comprensión y vivencia del espacio litúrgico, poniendo en valor los distintos elementos que intervienen en la celebración: el altar, como lugar de la celebración eucarística; el ambón, desde donde se proclama la Palabra de Dios; y el espacio destinado a la exposición y adoración del Santísimo Sacramento.

















