Tras finalizar el ejercicio 2025 el concejal Portavoz del Gobierno de l’Alfàs del Pi, Toni Such, ha informado del problema medioambiental y económico que supone tirar por el inodoro cualquier desecho que no sea orgánico, “más de 105 toneladas se han retirado el año pasado”, un gesto que afecta tanto a las infraestructuras que transportan y depuran las aguas residuales como a comunidades de vecinos, “y a nuestro entorno”, apelando al mismo tiempo a la concienciación ciudadana “para entre todos eliminar este problema”.
Según ha informado el concejal Portavoz del Gobierno, Toni Such, tras una visita técnica realizada a las instalaciones de la EPSAR “los datos son contundentes, durante el año 2025 se han retirado de los sistemas de bombeo de aguas residuales un total de 105,26 toneladas de residuos sólidos, en su mayoría toallitas”. Such ha calificado estas cifras de preocupantes “son muy elevadas y generan problemas importantes en nuestras redes de saneamiento, y en nuestro entorno”. A pesar de las llamadas de atención a la ciudadanía desde todas las administraciones, explica el concejal alfasino, son muchas las personas que mantienen una actitud muy poco responsable “pensamos que en su mayoría por desconocimiento”, y continúan tirando las toallitas al inodoro. En el año 2024 se retiraron 118,46 toneladas de sólidos de las infraestructuras de saneamiento y depuración, una cantidad que se ha reducido mínimamente en un año, “lo que indica que queda mucho trabajo por hacer, y la colaboración ciudadana resulta imprescindible”.

Toni Such se ha referido a la importancia de ser responsable “con algunos actos cotidianos nada inofensivos, relacionados directamente con el colapso de tuberías, averías en la red municipal y problemas medioambientales que afectan a nuestro entorno y calidad de vida”.
Existe un desconocimiento que lleva a tirar toallitas, bastoncillos o compresas al indicarse en los paquetes de dichos productos que son biodegradables, pero puntualiza el concejal, “la realidad es que esto no es así. Fundamentalmente el único desecho no orgánico que tiene que acabar en el inodoro es el papel higiénico, el resto puede originar importantes daños ambientales y económicos”.
















