El centro de voluntariado noruego Frivillig organizó el pasado fin de semana un rastro solidario en su sede de l’Alfàs del Pí. Fue una actividad abierta a todo el mundo para recaudar fondos y continuar con su labor solidaria en el municipio. Un encuentro en el que también se dieron cita la concejala de Residentes Internacionales, Martine Mertens, y el edil de Relación con Colectivos y Clubs de Residentes, Patrick de Meirsman.

Frivilligsentralen Costa Blanca Nord es el único centro de voluntariado subvencionado por el Gobierno noruego que existe fuera de su país. En Noruega el voluntariado es una actividad muy común, tanto que forma parte de la educación en los colegios. Cada centro cuenta con una sola persona contratada y el resto son voluntarios y voluntarias.

En l’Alfàs, Frivillig se ha convertido en un punto de encuentro muy importante, sobre todo para personas mayores que viven solas y encuentran allí un espacio donde socializar. Además de organizar actividades, también ayudan acompañando al médico o visitando a personas que viven en residencias. Incluso han creado un grupo de petanca en el Hogar del Pensionista.

Todos los miércoles se reúnen en el centro para preparar gofres y pasar un rato juntos. También intentan que los jóvenes participen en el voluntariado y así unir a personas de diferentes edades.

En el rastro se vendieron juguetes, juegos de mesa, vajilla, ropa y libros que habían sido donados. Con el dinero que recaudan pueden seguir organizando actividades y si sobra algo, también ayudan a otras asociaciones.

Desde la concejalía de Cooperación y Voluntariado del Ayuntamiento de l’Alfàs del Pí apoyan este tipo de iniciativas y reconocen el papel tan importante que realiza esta asociación en el municipio.