L’Alfàs del Pi ha convertido el encuentro con sus municipios hermanados de Lescar (Francia) y Covarrubias (Burgos) en una oportunidad para reivindicar la cultura, la convivencia y la diversidad como algunas de sus principales señas de identidad. Las delegaciones institucionales de ambas localidades han participado este fin de semana en diferentes actividades organizadas con motivo del Año Cultural 2026 y en el XIX Día Internacional de l’Alfàs del Pi, celebrado ayer domingo con la presencia del embajador de Noruega en España, Lars Andersen.
El alcalde de l’Alfàs del Pi, Vicente Arques; la alcaldesa de Lescar, Valérie Revel, y el alcalde de Covarrubias, Raúl Gredilla, compartieron el sábado un desayuno cultural en The Comm, en el que intercambiaron impresiones sobre la historia, el patrimonio y las características de sus respectivos municipios. Al encuentro asistieron representantes de entidades culturales locales, miembros de las comunidades francesa y noruega y concejales y concejalas de la Corporación Municipal.
La visita se enmarca en ‘L’Alfàs 2026. Año Cultural’, una iniciativa municipal que busca poner en valor el dinamismo cultural del municipio y su importante patrimonio, y destacar la cultura como uno de los pilares de la vida social de la localidad. L’Alfàs del Pi cuenta actualmente con 12 festivales anuales y una red de 14 espacios culturales. Seis de ellos celebran aniversarios significativos durante 2026: el Espai Cultural Escoles Velles, que cumple 100 años; la Casa de Cultura, que alcanza los 35 años; el Museo Villa Romana del Albir; el Centro de Interpretación Faro de l’Albir; el Centro Social Platja Albir, con 15 años de trayectoria, y el espacio cultural La Cantera, que cumple una década.
Hermanamientos que favorecen el intercambio cultural
En este contexto, el Ayuntamiento ha querido dar un protagonismo especial a los hermanamientos, entendidos como instrumentos para favorecer el intercambio cultural, estrechar relaciones entre territorios y fomentar el conocimiento mutuo. Arques destacó que la visita de las dos delegaciones se hizo coincidir con la celebración del Día Internacional y con el Año Cultural para poner en valor la diversidad que caracteriza al municipio.
“Hemos hecho coincidir la visita de dos delegaciones de municipios hermanados con l’Alfàs con la celebración del Día Internacional, en un municipio que es una torre de Babel y un ejemplo de multiculturalidad”, señaló el alcalde. Arques recordó que l’Alfàs lleva 50 años conviviendo con residentes de otras nacionalidades y aseguró que esta diversidad constituye una de las grandes fortalezas de la localidad. “Hemos evolucionado y crecido gracias a los residentes. Las distintas culturas nos enriquecen y seguimos trabajando con las asociaciones y colectivos para favorecer la integración. Nuestro objetivo es seguir siendo un ejemplo”, afirmó. En este sentido, subrayó que la cultura es una herramienta fundamental para facilitar la integración y que los hermanamientos encajan plenamente en los objetivos del Año Cultural.
La alcaldesa de Lescar, Valérie Revel, coincidió en destacar la convivencia intercultural como uno de los aspectos que más le han llamado la atención de l’Alfàs del Pi. La representante francesa explicó que su experiencia en el Día Internacional le hizo regresar a su localidad con la idea de impulsar una iniciativa similar. Aunque Lescar no cuenta con una diversidad de nacionalidades tan amplia, considera que celebrar una jornada dedicada a las diferentes culturas, sus tradiciones, su gastronomía y su historia puede contribuir a mejorar la convivencia.
“Lo que más destaco de l’Alfàs del Pi es el multiculturalismo. Me marcó mucho ver que personas de procedencias diferentes viven juntas y comparten espacios”, señaló Revel. La alcaldesa defendió la importancia de fomentar el conocimiento mutuo para superar prejuicios y favorecer la fraternidad, especialmente en un contexto en el que, según indicó, la convivencia entre personas de diferentes culturas y religiones plantea cada vez más dificultades en Francia. Para Revel, la experiencia de l’Alfàs demuestra que el encuentro entre culturas es posible y que la celebración de sus diferencias puede convertirse en un punto de unión.
El alcalde de Covarrubias, Raúl Gredilla, puso el acento en los vínculos históricos que unen a su localidad con Noruega y que constituyen también uno de los principales nexos de unión con l’Alfàs del Pi. El municipio burgalés, situado en la comarca del Arlanza y con unos 500 habitantes, conserva la memoria de la princesa Kristina de Noruega, hija del rey Haakon Haakonsson, que se casó con Felipe, infante de Castilla y hermano de Alfonso X el Sabio. Sus restos descansan en la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias.
Gredilla explicó que esta conexión histórica sigue siendo un elemento fundamental para estrechar relaciones con la comunidad noruega, tanto con quienes residen en España como con quienes visitan el país. “Somos un pueblo muy pequeñito de la provincia de Burgos, pero tenemos una relación muy importante con Noruega. Contamos con la ermita de San Olav, vinculada a la promesa que hizo el infante Felipe a la princesa Kristina, y queremos que la población noruega conozca Covarrubias, nuestra historia y otra parte de la huella noruega en España”, señaló.
La relación con Noruega también ocupa un lugar destacado en la historia de l’Alfàs del Pi, que alberga una de las mayores comunidades noruegas del mundo, solo superada por Londres. Precisamente, la conexión histórica de ambos municipios con este país europeo contribuyó a impulsar el hermanamiento entre l’Alfàs y Covarrubias, suscrito en octubre de 2016. Además, durante el desayuno cultural se recordó el protocolo de colaboración firmado en 1987 entre el Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi y el Ayuntamiento de Oslo, así como el acuerdo de colaboración existente con la localidad italiana de Lucca, en la Toscana.
El hermanamiento con Lescar tiene un origen diferente, ligado a la historia migratoria y a los vínculos personales entre ambas localidades. La población francesa, situada en el departamento de los Pirineos Atlánticos y con unos 10.000 habitantes, cuenta con un importante patrimonio histórico, entre el que destaca la catedral de Saint-Jean-Baptiste, construida en el siglo XIII.
La conexión entre Lescar y l’Alfàs del Pi fue impulsada por la concejala Françoise Cartier, hija de José Fernández y Asunción García, una pareja de emigrantes alteanos que se trasladó a Argelia y que, tras la independencia del país, se estableció en Lescar y posteriormente, en 1968, en l’Alfàs del Pi. Cartier promovió el acercamiento entre ambas localidades, que culminó con la firma oficial del hermanamiento el 20 de noviembre de 1985. La relación cumplió 40 años en 2025 y se ha mantenido a través de los intercambios culturales y la colaboración entre sus comunidades.
Big Band de Lescar
La música también tuvo un papel destacado durante el fin de semana, con la participación de la Big Band de la Cité des Arts de Lescar en la programación. La formación ofreció un concierto el sábado por la tarde en la plaza Mayor y volvió a actuar el domingo durante el acto inaugural del XIX Día Internacional de l’Alfàs del Pi, reforzando los lazos culturales entre ambas localidades.
La agenda de las delegaciones incluyó, además, la visita a la III Feria Albir Organic y un recorrido por el Museo Villa Romana del Albir, donde pudieron conocer parte del patrimonio arqueológico del municipio. También se celebró una recepción oficial en el Espai Cultural Escoles Velles, durante la cual los representantes institucionales firmaron en el libro de honor del Ayuntamiento y recibieron como obsequio el libro de prestigio municipal y una litografía del artista Pedro Delso.
Otro de los momentos destacados fue la presentación de la novela ‘Kristina de Noruega. Tragedia de princesa’, de la escritora noruega Mia Søreide, a cargo de su hijo, Eric Svanberg. La obra recupera la figura de la princesa Kristina y contribuye a mantener viva la memoria de un personaje histórico que conecta a Covarrubias con Noruega y que forma parte de los vínculos que unen a esta localidad burgalesa con l’Alfàs del Pi.
La estancia concluyó con la participación de las delegaciones de Lescar y Covarrubias como invitadas especiales en el XIX Día Internacional de l’Alfàs del Pi, celebrado ayer domingo en la explanada de la Casa de Cultura junto al embajador de Noruega en España, Lars Andersen. La jornada volvió a mostrar la diversidad de un municipio en el que conviven residentes de cerca de un centenar de nacionalidades y donde el Ayuntamiento trabaja, en colaboración con asociaciones y colectivos, para favorecer la integración y la convivencia.
Con este encuentro, l’Alfàs del Pi ha querido dar visibilidad a sus hermanamientos como espacios de intercambio y cooperación, al tiempo que refuerza el mensaje central del Año Cultural 2026: la cultura y el patrimonio no solo permiten preservar la historia de los pueblos, sino que también contribuyen a acercar a las personas, fortalecer la convivencia y construir una sociedad más abierta e integradora.
















