Educación para acabar con la mutilación genital femenina. Esa es una de las conclusiones a las que se ha llegado en la jornada de sensibilización e información que ha acogido esta mañana la Casa de Cultura de l’Alfàs del Pi. Un evento organizado por la concejalía alfasina de Cooperación y Voluntariado, enmarcado en la conmemoración del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, que ha congregado a un centenar de personas.

Según Unicef y la Organización Mundial de la Salud, más de 200 millones de mujeres han sufrido mutilación genital en 30 países de todo el mundo y, si la tendencia actual continúa, en 2030 15 millones más habrán sido sometidas a esta práctica salvaje, que supone una grave violación de los derechos humanos, un acto de violencia contra las mujeres y niñas y una forma de desigualdad de género que atenta contra la salud.

Dado que se trata de una práctica muy arraigada en algunas comunidades y etnias, la educación juega un papel fundamental para producir cambios en los roles de género tradicionales y poder así acabar con la discriminación que sufren mujeres y niñas. Y eso se consigue explicando y concienciando a hombres y mujeres de las consecuencias negativas que tiene y de los daños que produce. En definitiva, la educación es la única forma de acabar con las violaciones de derechos de las mujeres y de luchar por la igualdad de género.

L’Alfàs se ha sumado este año a la conmemoración del Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina organizando una jornada de sensibilización e información en la que se han dado cita un centenar de personas, la mayoría profesionales del sector sanitario, de servicios sociales, agentes de igualdad y de oficinas de atención a personas migrantes.

La jornada ha sido inaugurada por la jefa de la Unidad de Violencia sobre la Mujer, Modes Salazar, y la concejala de Cooperación y Voluntariado del Ayuntamiento de l’Alfàs, Isabel Muñoz.

La primera ponencia ha corrido a cargo de Anastasia Téllez, profesora titular de Antropología Social de la Universidad Miguel Hernández de Elche, quien ha hablado sobre la aproximación antropológica a la mutilación genital femenina desde la perspectiva de género. A continuación, Carmen Solano, profesora del departamento de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Alicante, ha presentado el estudio de investigación ‘Experiencias vividas por mujeres africanas en la provincia de Alicante a cerca de su mutilación genital femenina’.

Teresa Revilla, directora del Centro de Salud Pública del Departamento de la Marina Baixa, ha explicado cómo abordar la mutilación genital femenina desde el ámbito sanitario e Isabel Leal, mediadora intercultural, desde la óptica de la mediación intercultural con perspectiva de género.

Tras la pausa, se ha inaugurado la exposición ‘Mi lucha. Nuestra lucha’, de Médicos del Mundo Madrid, con la que se pretende concienciar a cerca de la mutilación genital femenina. Se trata de fotografías que muestran a mujeres empoderadas, mujeres que han decidido decir basta y unir sus fuerzas contra una práctica que busca controlarlas, someterlas y privarlas de su libertad.

Las mujeres que le ponen cara tienen en común un continente de origen, África, que es a la vez su fuerza y el hilo con el que tejen su lucha en la distancia. Su otro vínculo es su condición de supervivientes. Da igual si han sido mutiladas o no, o si han sido repudiadas por no someterse a ella. Da igual que la hayan vivido de lejos o de cerca, en su generación, o en las anteriores. Da igual porque su lucha no pierde vigencia.