Desde la OMIC se ofrece , tanto a las familias, como a las personas consumidoras, una serie de consejos útiles e información ante el inicio del nuevo curso académico que haga más fácil la adquisición de unos productos seguros y su adaptación al presupuesto doméstico.

En relación con el material escolar, éste debe encontrarse debidamente etiquetado, al menos en castellano, con información relativa a la identificación del producto y de quien lo fabrica y distribuye , a las advertencias de seguridad o a las instrucciones de uso, en su caso.

A la hora de adquirir determinados artículos, hay que tener en cuenta los requisitos de seguridad que deben cumplir, como es el caso de pegamentos, pinturas y otros productos en los que deberá figurar su composición y los símbolos e indicaciones de peligro. Y saber qué está prohibido que este tipo de materiales como las tijeras deben tener las puntas romas para no ocasionar accidentes y el “cúter” utilizarse siempre en presencia de adultos, debiendo disponer además de un sistema de seguridad de apertura para impedir que menores de 36 meses puedan abrirlo.

En los productos escolares considerados por quienes lo fabrican que tienen aptitud para el juego y que, por tanto, pueden equipararse a juguetes ( témperas, plastilina, barras óleo-pastel, acuarelas, rotuladores, lápices de colores, y pinturas para dedos ) el etiquetado incluirá , además de lo anterior, el marcado CE , que indica que la conformidad del producto con los requisitos de seguridad de la UE. Además cuando este tipo de artículos sean de un tamaño muy reducido, deberán incluir también la advertencia de que no son adecuados para menores de 36 meses.

PLANIFICAR COMPRAS Y FOMENTAR EL RECICLADO E INTERCAMBIO

A la hora de efectuar las compras se aconseja ajustarse a un presupuesto elaborado previamente para no caer en gastos innecesarios, tener información sobre aquellas dudas y becas escolares que se convocan públicamente y, siempre que sea posible, no recurrir a la financiación ni a créditos rápidos para hacer frente a las mismas, pues podría dar lugar a un sobreendeudamiento.

Por este motivo, es importante comparar las ofertas de diferentes establecimientos en la búsqueda de la mejor relación calidad-precio y escalonar las compras cuando no sea necesario disponer de todo el material desde el primer día; además de no dejarse llevar por las marcas y la publicidad sino por la resistencia y la calidad de los artículos en cuestión. De esta manera, la previsión y la anticipación ayudarán a evitar inconvenientes e imprevistos y a ahorrar.

Otra forma de reducir este tipo de gastos es reutilizar y reciclar en la medida de lo posible ropa, calzado, libros o materiales de otros años que estén en buen estado; alternativas como el intercambio de libros de texto, de uniformes o de material escolar puede suponer un importante ahorro, además de ser la opción más sostenible. Puedes acudir al AMPA del colegio o consultar plataformas de libros de texto usados y comparadores de libros que se encuentren presentes en Internet, siempre y cuando el contenido no varíe de un año para otro.

También, acceder a las redes de consumo colaborativo para prestar, compartir o intercambiar artículos; adquirir artículos de segunda mano y a bajo precio, como es el caso de los bancos de uniformes; así como realizar arreglos y utilizar protecciones en la ropa, de manera que se posponga la necesidad de adquirirla de nuevo por el uso diario.

Asimismo, es importante inculcar a niños y niñas en el uso responsable y cuidadoso de todos los productos y materiales escolares, a fin de prolongar su vida útil y en consecuencia hacer un consumo más sostenible.

En las compras a través de Internet, se debe comprobar la seguridad de los mecanismos de pago. En estas compras se dispone de 14 días naturales para su devolución sin tener que alegar causa alguna.

Por último, todas las compras efectuadas se deben ajustar a lo publicitado, porque la publicidad es vinculante para el comercial. En el caso de que la publicidad se presente en soporte papel es conveniente conservar los folletos y las facturas por si fuera necesario reclamar o hacer cualquier devolución. Consumidores y consumidoras podrán consultar éstas y otras recomendaciones en la Oficina Municipal de Información al Consumidor ( OMIC ).