Un total de 16 jóvenes de España, Armenia, Serbia, Francia, Italia, Turquía, Ucrania y Rusia participan hasta el próximo 28 de julio en el décimo segundo Campo de Trabajo Internacional Villa Romana de l’Albir, que promueve el Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), en colaboración con el Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi.

En esta edición, se están excavando las estructuras situadas al sur de las termas (sectores II y IV), donde se localizan restos de la pars urbana, la zona residencial del asentamiento. Así lo ha destacado la técnica municipal de Patrimonio, Carolina Frías, durante la visita que ha realizado esta mañana el alcalde de l’Alfàs, Vicente Arques, junto a los ediles de Juventud, Laura Sevilla, y de Cultura, Manuel Casado.

Este año, el campo de trabajo coincide en el tiempo con el proyecto que actualmente ejecuta el Ayuntamiento de l’Alfàs a través de los Fondos FEDER para ampliar la zona visitable de la Villa Romana de l’Albir. Así las cosas, los jóvenes voluntarios se han sumado al equipo que ya estaba trabajando en el yacimiento.

Este proyecto de excavación ha permitido constatar, a través de las diferentes estructuras halladas, la importancia científica de este yacimiento. Entre las piezas descubiertas destacan dos lucernas de época tardía en muy buen estado de conservación, además de un conjunto numismático compuesto de diez monedas que serán de gran ayuda en las labores de datación. Así mismo, “hemos encontrado un anzuelo de bronce que nos indica que aquí se pescaba, el remate de una aguja para el pelo con el busto de una matrona romana con su túnica y su peinado de época y un cuchillo con mango y hoja de hierro muy bien conservado”, ha añadido Frías. Estas piezas, una vez restauradas, se incorporarán a la exposición permanente del Museo al Aire Libre Villa Romana de l’Albir.

Los jóvenes voluntarios participan en la limpieza y excavación de restos inmuebles, así como en labores de documentación, trabajos topográficos y en el tratamiento de objetos exhumados. Para ello, cuentan con el apoyo de un equipo técnico formado por arqueólogos y geólogos, encargados de guiarles y de indicarles la metodología que hay que seguir en cada momento.

“Para ellos es un primer contacto real con la arqueología y con los distintos trabajos que se desarrollan en este campo, colaborando especialmente en labores de interpretación y documentación”, ha explicado Carolina Frías. Una iniciativa que fomenta el respeto por el patrimonio arqueológico mediante el contacto con un yacimiento y transmite la importancia de su preservación.

Se trata de una apuesta de la administración para que las personas más jóvenes se incorporen al voluntariado. En este caso concreto, se han beneficiado de esta iniciativa 16 chicos y chicas de edades comprendidas entre los 18 y los 30 años, procedentes de Armenia, Rusia, Ucrania, Francia, Italia, Serbia y Turquía y de comunidades autónomas españolas como Aragón, Madrid, Castilla León y Comunidad Valenciana. Todos participan desde el pasado lunes en esta excavación, que concluirá el próximo 28 de julio.