Como un rincón algo escondido dentro del paisaje cultural de l’Alfàs del Pi. Así llega a su vigésimo aniversario la Fundación Klein-Schreuder, un tesoro para los sentidos que, sin querer mucho ruido dentro del ya intenso calendario cultural alfasino, se ha ganado un hueco más que merecido en el corazón de todos los amantes de las artes plásticas y, muy especialmente, en el de los enamorados de la escultura.

Y, para celebrar estas dos décadas de andadura cultura, la Fundación Klein-Schreuder, con sus más de dos hectáreas de jardín escultórico en la que los olores de las innumerables plantas y árboles se mezclan con los colores de sus hojas y flores, ha preparado una exposición en la que el metal y el mármol son los grandes, aunque no los únicos, protagonistas.

Estratégicamente situadas para causar el mayor impacto posible en el visitante, las piezas expuestas conforman un recorrido heterogéneo que, sin embargo, cobra un espectacular sentido unitario cuando, al final de la visita, se repasa lo visto y, sobre todo, sentido.

El alcalde de l’Alfàs del Pi, Vicente Arques, acompañado de las ediles de cultura, residentes y presidencia, ha querido visitar hoy esa exposición para “felicitar y agradecer a los responsables de la Fundación Klein-Schreuder su trabajo de promoción cultural” y recordaba que “aunque la programación cultural impulsada desde el Ayuntamiento es muy importante, también es fundamental las iniciativas que, desde el ámbito privado, ofrecen propuestas distintas y rompedoras que, a la postre, convierten a nuestro municipio en un claro referente cultural de la provincia”.